1 feb. 2015

La otra cara del feminismo

En la era de la revolución de la información, de la libre expresión de ideologías y de transformación cultural, todos quieren ser escuchados. Muchos quieren que su voz se ensalce en lo alto y se unan un sinnúmero de voces más a formar el coro de un fanatismo.

Es así como hoy en día se puede definir al “feminismo” como un fanatismo. Ese anagnórisis de género en el que la mujer se dio cuenta de quién era y que por lo cual no se le podía inhibir de derechos pasó hace muchos años, hoy en día en el contexto occidental la mujer goza de los mismos derechos que los hombres. Sintetizando se puede decir que tienen igualdad de oportunidades.

En épocas antiguas el feminismo transformó la sociedad, fue tan grande y gloriosa su fuerza que al fin pudo derivar una gran cantidad de prejuicios y adjudicaciones negativas contra las mujeres. Gracias al feminismo hoy en día podemos tener una mujer doctora, astronauta y hasta presidenta. Sin embargo en la actualidad aún se encuentran alzando la voz muchos movimientos feministas, que no se parecen en nada al feminismo de  antes, movimientos  que si bien pueden tener la intención  de  fortalecer sus derechos en la sociedad o mantenerlos, muchos de estos movimientos resultan inútiles e incluso perjudiciales.

La “liberación femenina” se ha desvirtuado tanto  a tal punto que ver a mujeres sin ropa con carteles y rayadas de pintura mientras gritan frente al vaticano o frente a un palacio de gobierno… se ha convertido en una acción “heroica”. Muchas mujeres del movimiento “femen” (por citar como ejemplo) lo ven así. Es lamentable que estas chicas exijan respeto de su cuerpo, cuando ni siquiera ellas parecen respetarse a sí mismas ni parecen respetar a los demás con este tipo de escandalosos espectáculos. Algo muy parecido a una moda egocéntrica.

El comportamiento tan obsesivo en la boca de muchas chicas que dicen llamarse feministas ha hecho que pierdan “feminidad” esa sutileza que caracteriza a la mujer se ha visto difuminada por una forma más tosca y en cierto grado en una especie de rencor hacia el género masculino. ¿Qué culpa tienen los hombres actuales de historia machista contra las mujeres? ¿Por qué generalizar la opresión y el maltrato por parte de los hombres a las mujeres? ¿Acaso no existen hombres maltratados por mujeres?

Claro que existen hombres maltratados por mujeres, y es obvio que las estadísticas digan que es una menor parte, porque en este problema los hombres son más silenciosos que las mujeres. Escasas veces se verá a un hombre contándole a sus amigos que es maltratado por su esposa. La vergüenza no le permitirá denunciar este hecho, y la triste realidad es que no sería tomado muy en serio su caso.

Está bien que legalmente tanto hombres como mujeres tengamos las mismas oportunidades, pero de eso a exigir más privilegios que los hombres como ministerios de la mujer, organizaciones para la mujer y demás distribuciones que el estado asigna para la mujer, está haciendo que indirectamente ya no sea una “igualdad” que es lo que se supone las feministas exigen, sino más bien una desigualdad de protección bastante marcada. Me pongo en el lugar de los hombres y noto que se sentiría muy raro que mi género opuesto haga marchas y exija privilegios a su género, en una época en la que tanto hombres como mujeres estamos amparados legislativamente en los diferentes contextos.

Una justificación que he oído a esto es: “Es que las mujeres son más débiles y necesitan más protección” Esta idea contradice casi totalmente la búsqueda de la “igualdad”. En lo personal veo a la igualdad de género como una inexistencia, creo que mejor encaja “equidad de género” donde cada cual obtiene lo que merece.

Un ejemplo de la justicia que se debe impartir con respecto a las diferencias es el siguiente: Si un hombre y una mujer necesitan alimento le daré mayor porción de comida al hombre que por su tamaño requiere alimentarse más que una mujer; en este caso parecería que la ventaja la tiene el hombre pues no se reparte la comida en porciones iguales;  pero si necesito que se cargue un costal pesado, enviaría a un hombre pues tiene mayor fuerza que una mujer, y evidentemente en este último caso parecería que la ventaja tiene la mujer. Esto es justicia, dar y pedir de cada uno lo que merece que se le dé y lo que es capaz de dar.

Si queremos dejar los prejuicios a un lado, comencemos por ser capaz de ceder el asiento a un hombre que se ve cansado, por dividirnos las tareas del hogar, compartir los gastos de la casa equitativamente, pagar también la cena, el hotel, una invitación al cine, decir "Me gustas" a un hombre y no sólo darle la responsabilidad a él para que inicie una relación, porque al admitir que es sólo el hombre el que debe hacer esas cosas es pedir preferencia, y eso no es justicia ni igualdad.

Si queremos cambiar al mundo hagámoslo con respeto, con educación, con amor, con compromiso, pero sobre todo con unidad. Unidad entre hombres y mujeres, al ser seres de una misma especie no se puede pensar en la supremacía de uno sobre el otro, al contrario, se debe pensar en el aporte que cada cual puede dar en el proceso de construcción social.

1 comentario:

  1. Una pena que a dia de hoy, mujeres estudiantes de comunicación no tengan clara la definición de feminismo ni los cambios que ha tenido esta corriente.
    Lejos de ser una moda ''egocentrica'', constituye lo que muchas feministas de la academia denominan la tercera ola del feminismo. Siendo la primera la protagonizada por el derecho al voto y la segunda por la defensa de la liberación sexual y la equidad en el ambito laboral. Esta tercera persigue una liberación de la mujer en un plano mas cultural (aunque también como refuerzo a las dos olas anteriores, a la vista esta el mayor número de presidentes, los asesinatos por violencia de genero o las diferencias salariales), de manera que no sea objetizada y manipulada por intereses del mercado, mediante herramientas como los cannones de belleza o la publicidad.
    Más allá de centrarse este augue del feminismo solo en las mujeres, persigue también la liberación del hombre en ámbitos donde se ve obligado a desarrollar un rol, que como nosotras, tiene impuesto. Liberandose asi de ser el ''macho'' y como tu dices tener que decir ''me gustas'' o bien que pueda expresar que es maltratado por una mujer abiertamente. Eso querida, se llama deconstrucción de las masculinidades y es uno de los ambitos de estudio y de activismo más grandes del actual feminismo.
    Por otra parte, hablar de una igualdad legal carece de sentido, cuando no es así. Existe una pena mayor por maltrato de género por parte de un hombre que de una mujer, al igual que los juzgados de familia son claramente maternalistas a la hora de dictar una sentencia en referencia a una custodia. Esto no es más que el reflejo de una realidad dispar, donde se nos tacha de débiles, indefensas o mejores madres que padres, por lo general. Y responde de igual manera a una realidad en la que precisamos de una mayor protección (por desgracia) ante la multitud de agresiones o posibles agresiones (cuantas veces has tenido miedo volviendo sola a casa de noche, por si te pasa algo? Miedo a que? Miedo por que?)
    Lo que para ti supone una desfemenizacion en la imagen y te resulta feo, es la respuesta a un intento de ruptura de roles, donde no todas queremos llevar tacones ni depilarnos en base a un constructo cultural alimentado por la publicidad y la idea de dominación social que dicta que debemos de ser delicadas y tiernas. No es feo, es diferente.
    Sin pretender aleccionarte, o hacer que sientas que te ''recluto'', solo queria decirte a modo de critica constructiva que tu planteamiento contra el feminismo carece total y absolutamente de un respaldo teorico y que si en un futuro mantienes tu postura pero la manifiestas de manera que se vea un sustento, será tomada con mas respeto y consideración del que de por si ya tienes como persona.

    Un saludo.

    PD: buscaba una foto para un trabajo y no se porque me salio esto... los caminos de internet.

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